El Covid-19 o la fragilidad de los modernos
El esfuerzo por la recuperación deberá ser gigantesco para evitar el camino de la mediocridad y decadencia que hará aumentar las tendencias que florecen en ese fango, autoritarismo, inestabilidad, demagogia, corrupción y criminalidad en el marco del aumento de la desigualdad social y la polarización política.
El camino a seguir lo conocemos desde los últimos treinta años y éste pasa por la solidez democrática, la fortaleza de las instituciones y por la transformación productiva con mayores niveles de igualdad.











