Nombre del autor: Crisóstomo Pizarro

Director Ejecutivo del Foro de Altos Estudios Sociales Valparaíso. Abogado, sociólogo y cientista político. MA en Sociología, Universidad de Columbia; y Ph.D en Ciencias Políticas, Universidad de Glasgow. Exdirector del Instituto de Ciencias Sociales y Desarrollo de la PUCV, cofundador de CEPLAN y CIEPLAN, y experto en políticas sociales para OIT, PNUD y UNICEF. Profesor del Programa de Magister en RRII, CEAL-PUCV y miembro del capítulo Valparaíso de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales del Instituto de Chile.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Meritocracia y democracia no significan lo mismo

Dando continuidad a nuestra conversación con Agustín Squella sobre la igualdad real de oportunidades, esta columna sostiene que tal igualdad sólo podría realizarse si se otorgara una clara preferencia a los grupos menos aventajados. Esto exige la estricta observancia de los principios de justicia distributiva porque el mercado desregulado, las contingencias familiares y la suerte producen de manera mecánica desigualdades arbitrarias que la mera meritocracia no es capaz de resolver.

Opinión

El gran conflicto del siglo XXI: entre el nacionalismo ciego y el cosmopolitismo vacío

“… la constatación del surgimiento de nuevos nacionalismos xenofóbicos no nos debe desanimar en nuestra búsqueda de una sociedad cosmopolita en la cual podamos conciliar los rasgos identitarios del nacionalismo con la moral universal en que descansa el ideal de la sociedad cosmopolita. Como dice Ulrich Beck, un nacionalismo sin la aceptación de una moral universal es un nacionalismo ciego y un cosmopolitismo que no reconozca lo identitario es un cosmopolitismo vacío”.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Donald Trump en las tinieblas

Quizás nos estamos acercando a un periodo de bifurcación histórica, como dice Immanuel Wallerstein. Pero no sabemos si lo que resultará de la inminente crisis es un sistema mejor o peor al que ya tenemos. La única certeza que tenemos es que el cambio se producirá, y muy a su pesar, el presidente Trump no podrá evitarlo.

Noticias

“John Stuart Mill. Un disidente liberal”

El libro de Squella es sin lugar a dudas una gran contribución al esclarecimiento de las grandes diferencias entre neoliberalismo y otras corrientes liberales como el “liberalismo igualitario o democrático” de Rawls y el “liberalismo republicano” de Habermas, que hemos estado presentando en el sitio del Foro Valparaíso. Para Squella, comprender el significado del liberalsocialismo es probablemente una de las mayores exigencias intelectuales y políticas de nuestro tiempo.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Hablemos ahora del liberalismo social o social-liberalismo propuesto por Norberto Bobbio

Para avanzar en la conjugación de los valores de libertad e igualdad sería necesario llevar efectivamente a la práctica una compleja agenda global ideal. La Agenda 2030 de la ONU para para el Desarrollo Sostenible es probablemente lo más cercano a dicha agenda global por la siguiente razón: nace de un análisis crítico de las deficiencias de las Metas del Milenio. Ellas no se centraron lo suficientemente en llegar a las personas más pobres, y más excluidas, no tomaron en consideración los negativos efectos de los conflictos armados y la violencia sobre el desarrollo, no incluyeron la buena gobernanza e instituciones que garantizan el estado de derecho, la libertad de expresión, la existencia de gobiernos transparentes y responsables así como la necesidad de asegurar que el crecimiento económico fuese inclusivo.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Hablemos sobre el Liberalismo

Hoy ha cobrado una inusitada importancia la discusión del significado del Liberalismo entre conocidos intelectuales y políticos chilenos como la historiadora Patricia Arancibia, el ingeniero matemático Álvaro Fischer y el cientista político y diputado Vlado Mirosevic

Esta columna, muy afín con el libro de Vlado Mirosevic, Libres e Iguales. Conversaciones con Agustín Squella (FCE Chile 2017), propone incluir en esta discusión algunos tipos de liberalismo que se apartan de las formulaciones teóricas del liberalismo clásico, especialmente en su dimensión económica, y del neoliberalismo. Más aún las investigaciones históricas de la macrosociogía (Immanuel Wallerstein) y macroeconomía (Thomas Piketty , Angus Deaton) han demostrado también cómo las promesas de bienestar material, libertad e igualdad declaradas por esas doctrinas no han podido aún realizarse históricamente.

Me referiré ahora a dos tipos de liberalismo alternativos: el liberalismo igualitario o democrático y su extensión a la sociedad de los pueblos en John Rawls y el liberalismo republicano de Jürgen Habermas sustentado en una moral universal. Las visiones de ambos autores no pueden asimilarse al liberalismo clásico, especialmente en sus dimensiones económicas ni mucho menos al neoliberalismo a escala global.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Pesimistas supuestos antropológicos en que descansa el capitalismo.

El sistema capitalista se funda en la creencia que define al ser humano como un ser esencialmente egoísta, cuya conducta sólo puede responder a incentivos individuales y materiales relacionados con el dinero, poder y prestigio. Para Albert Hirschman este es un cuestionable supuesto de la economía clásica y neoclásica que ignora que las personas pueden actuar, y de hecho así lo hacen en muchos casos, por otros motivos relacionados con los valores de la solidaridad

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Un resumen del concepto de “acumulación civilizatoria” en Ernesto Ottone

La dicotomía entre lo universal y lo identitario sería superable si se aceptara el concepto de “acumulación civilizatoria”, el cual gozaría de la capacidad para reconocer el carácter identitario de lo nacional, lo étnico y lo religioso conjuntamente con la asunción de la idea de cosmopolitización. Sin esta idea lo identitario sería reducido a un provincialismo ciego.

Opinión

Crisóstomo Pizarro – Conjeturas sobre el futuro del capitalismo

El supuesto sobre la competencia de los sistemas para retornar al estado de equilibrio perdido es ampliamente compartido por la economía neoclásica ya que la existencia del capitalismo como sistema durante 500 años siempre habría demostrado su capacidad para superar las crisis del pasado mediante las políticas de ajustes y la innovación tecnológica. Esto es, sin embargo, sólo una generalización empírica porque su renovada existencia secular no constituye la prueba de una vida eterna.

Desplazamiento al inicio